Regresar siempre es irse

María de Nazaré Barreto Trindade

Caminaba por la calle bajo un sol de 40 grados. Ningún espacio frente a él sabía a nostalgia. Esperaba contar con sonrisas y lágrimas. El retorno siempre se rompe. En muy poco tiempo llega a la ventana de María. Está solo. Busca en galerías de recuerdos en busca de un sentimentalismo perdido. En la oscuridad, en el sótano frío, oscuro y sombrío de su memoria. Ver una cara. Cabello suelto al viento.
Espacio desplegado en colores de antes.
Pierde la sonrisa. Bajo lentes desenfocados espera la primavera.
Ha llegado el otoño. Y traía consigo certezas de gris. Te ríes de la agonía, te ríes del miedo. El asfalto parece quemarle los pies descalzos.
La agonía prevalece sobre el dolor. ¿A dónde fue María? Qué estrella terminó. Busca entre piezas de almacenamiento, olores, fantasías, sabores de noches de insomnio, exhalando perfumes sobre la estera de mimbre. Sofocantes candelabros que suavizaban la noche con finas luces.
Pasa la mano por la tez brillante de una foto amarillenta. Adelante.
No queda nada. El vago silencio de antaño, roto por el murmullo de la calle. El rey abrasador que ocupa todo el espacio y clava su espada relámpago en la cara blanda. Camina hacia la puerta.
Roto y sucio.
No es entrada, es salida. Es un camino que no se debe tomar. Entra en.
El sofá del salón está bañado en moho. Una vez un lecho de susurros, cómplice de besos y espera. Ahora, vacío. La pared contiene pedazos de los que se han ido. Papeles arrugados sobre el escritorio revelan dudas, incertidumbres, amores terminados, viejos amores. Agudiza tus sentidos. Respire profundamente en dirección a la ventana abierta.
El puerto huele a soledad y a mar. Pronto el aire se llena de una cálida brisa que te invade hasta lo más profundo de tu alma.
María se ha ido … Dejó un rastro de amor. Dejó pedazos de amor. Canciones perdidas en el fondo del día. Y ahora destacan las marcas de la vida. Mira el vacío. Mira el arbusto, hierba que se arrastra por todos los rincones del jardín de antaño. A las once en punto
se marchitan, las margaritas se desmoronan. El girasol obstinado gira en busca … de luz. Busque rastros. Pregúntale a la calle: ¿a dónde se fue María? El viento responde susurrándole al oído: se fue sin miedo, sin demora. Se llevó consigo la alegría de antaño. La calle quedó atrás. O
el puerto quedó atrás. El amor se fue. Ahora flotaba.

https://go.hotmart.com/N44651312R

https://go.hotmart.com/N44651312R?dp=1

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair /  Alterar )

Foto do Google

Você está comentando utilizando sua conta Google. Sair /  Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair /  Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair /  Alterar )

Conectando a %s