FIN DEL SUEÑO


José Araujo de Souza

No fue casualidad que el reloj
en la pared se detuvo cuando marcó
exactamente cinco minutos después
hora cero.
Ese fue el momento en que me paré
en la puerta de entrada,
viendo tu imagen
que se perdió en la distancia,
paso a paso, al final de mi sueño.
Ese fue el tiempo que se gastó
entre lo real y el frio de la noche
y la fantasía que soñé,
antes de mi despertar.
Era exactamente el momento
cuando me perdí,
sin saber si volver a entrar,
o si la puerta quedó abierta de par en par,
donde queria ver
llegaste.
No es casualidad que el reloj
en la pared se detiene,
en exactamente cinco minutos
hora cero.

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair /  Alterar )

Foto do Google

Você está comentando utilizando sua conta Google. Sair /  Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair /  Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair /  Alterar )

Conectando a %s